viernes, 21 de septiembre de 2012

Te necesito


Necesito que me digas lo que va a pasar
y si te vas a ir, yo me voy a morir.
Necesito que me digas lo que vas a hacer
no te puedo perder, no me quieres perder.

Si yo puedo enseñarte a enamorarte
y mi mejor amiga, ya no puedes dejarme
porque a tu lado construiremos sueños
no es cuestión de olvidarme
es que tú estás en ellos...

Porque como la luna y el mar
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar.

Yo sé que el mundo no es fácil, no lo es conmigo
pero entiende que aunque no puedas verme, aquí estoy contigo.
Sé que me lloras por las noches, puedo oírte
y aunque no pueda hablarte, te lo juro que aquí sigo.

Siento tu mirada triste y sé que tú te sientes sola
mira, que te entiendo, yo estoy solo a toda hora
y es que aunque llevemos poco juntos
yo te quiero y tú me quieres
aunque a veces te dejes del desespero.

Quiero aprender de tu mano, ser lo mejor de tu vida
quiero saber qué se siente cuando se vuelve de día
sueño con ver tu sonrisa y si tú no me lo arrebatas
podré saber lo que se siente si no me matas.

Necesito que me digas lo que va a pasar
y si te vas a ir, yo me voy a morir.
Necesito que me digas lo que vas a hacer
no te puedo perder, no me quieres perder....

Si yo puedo enseñarte a enamorarte
y mi mejor amiga, no puedes dejarme
porque a tu lado construiremos sueños
no es cuestión de olvidarme
es que tú estás en ellos...

Porque como la luna y el mar
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar...

Yo sé que cuatro semanas parecen poco
pero por dentro tú sabes que te conozco.
No te mientas, mi amor existió en el primer segundo
y tú lo sabes, tú fuiste quien me ayudó a llegar al mundo.

No es mi culpa, y aunque no te haya hablado
te juro que te quiero, especialmente para ti yo fui creado
los milagros en la vida no tienen explicación
y no soy el problema, soy la solución.

Quiero aprender de tu mano, ser lo mejor de tu vida
quiero saber lo que se siente cuando se vuelve de día.
En la vida tú eres mi primera mujer
quiero que sepas, piensa bien lo que me vas a hacer.

Quiero aprender de tu mano, ser lo mejor de tu vida
quiero saber lo que se siente cuando se vuelve de día.
Y te perdono, siempre serás mi mamá
prometo cuidarte siempre, nunca te voy a olvidar.

Y voy a darte el aire para respirar...

Te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar,
te necesito como el aire para respirar...




Te quiero papá, te quiero mucho.

viernes, 29 de junio de 2012

Recuerdos

El siguiente relato lo presenté a un concurso literario. Desgraciadamente, no he recibido noticia alguna por parte de la organización. Aún así, estoy satisfecha con él y espero que os guste:

"Ese sueño le había acompañado a lo largo de muchas noches, pero ahora era de día y estaba despierto, muy despierto. Mario no podía dejar de pensar en ello. Lo había logrado. Tenía delante de él un libro, su libro. Era el único ejemplar que quedaba de todos los publicados y lo tenía en sus manos. Las duras tapas doradas con bordes de color marrón le hacían suspirar. Y es que todo le recordaba a ella.

Abrió el libro. Pasó las primeras páginas, donde estaban escritos todos los nombres de quienes habían hecho posible su realización, hasta llegar a una página en blanco. En ella debería estar plasmada la dedicatoria de la novela, pero no había nada. Mario pensó que, quizás, era un error de imprenta.O eso quiso pensar. No podía imaginarse que no se acordase de él, de todo lo que habían pasado juntos: los atardeceres en la playa, el levantarse temprano para ver el sol salir detrás de las montañas… Mil y un recuerdos que no quería, ni podía, olvidar. Tenía que ser una equivocación, no podía ser verdad.


A pesar de esto y con una enorme sensación de tristeza, comenzó la lectura. Le encantaba cómo escribía. No había conocido -y estaba seguro de que no conocería- a nadie que enlazase tan bien cada frase, cada palabra. Las metáforas no podían ser mejores. Las imágenes se reproducían en su cabeza de una manera que nunca le había sucedido, parecía que las estaba viviendo en ese momento.


Imposible. No conocería a otra mejor que ella. Y no solo por su manera de escribir, sino por ser como era. Muchos fueron los que la conocieron por su alegría, sencillez y humildad, y eso era lo que la había hecho única.


Las lágrimas empezaron a asomarse en sus ojos. El recuerdo de su madre se hacía demasiado vivo y no podía soportar su ausencia."

martes, 22 de mayo de 2012

Un simple adverbio


Quizás. Un rayo de esperanza, un vestigio de posibilidad. Quizás es una palabra que te puede hacer ver el positivismo que en un momento determinado no tienes. Da cabida a un sinfín de opciones. Pueden ser malas, sí, pero también buenas.

Un “quizás venga mañana” en la boca de una persona importante te produce nerviosismo, te puede llegar a hacer estar incluso mal, angustiada. No ves la hora en que llegue el momento preciso en el que esa persona “quizás esté”. Pero todas esas malas sensaciones son superadas por la curiosidad, por saber si vendrá o no, por confiar en que, de verdad, venga.

Es entonces cuando imaginas que viene, que vuelve a estar a tu lado. Es entonces cuando sonríes pensando en la posibilidad de volver a hablarle, cara a cara, sin ningún instrumento de por medio, pudiendo ver cómo reacciona ante todo lo que dices.

En ese instante puedes imaginar todas sus quejas a lo que le cuentas, sus risas, y recuerdas sus mil y una anécdotas, graciosas, imposibles, curiosas. Puedes, incluso, saber las veces que mira al infinito, sin pensar en nada, con la mente en blanco. Y sonríes de nuevo.

Piensas en que, quizás, todo lo bueno está aún por llegar. Lo que puede provocar un simple adverbio.